Pues sí, con la carrera de Valencia se terminó este mundial 2009. Nos ha dejado un campeón del mundo (Julito Simón), un viejo que sigue dando caña (Valentino Rossi) y una frenética y última carrera de la historia en el 250cc, que proclamó al japonés Aoyama como campeón.Bueno, a lo que íbamos. En 125cc, se vio una carrera rara. Smith salió como un tiro y Simón detrás de el. Luego se quedo el grupo animado de siempre con adelantamientos imposibles, toques, y claro, caídas. El mas listo fue Espargaró, que consiguió destacarse un poquillo de ellos y abrir hueco de tanta locura. Al final volvió a pillar Marc Márquez, que no ha tenido nada de suerte en todo el año. Ya sea por la KTM o por las ganas que le pueden al chaval. Espero que el año próximo tenga mejor moto, porque como piloto ya es bueno. En cabeza finalmente nos regaló Simón la primera victoria de la mañana, tras evitar que Smith le pasara en las últimas vueltas.
En MotoGp perdimos al candidato a la victoria sin ni siquiera empezar la carrera. Al parecer una fuerte ráfaga de viento hizo que el australiano se fuera violentamente al suelo en la vuelta de formación. Estoy seguro que sin ese incidente Casey hubiera estado dando guerra. Y más viendo la exhibición que hizo durante todo el fin de semana en los entrenamientos. Luego la carrera tuvo el guion habitual. Salida fulgurante de Dani, y los demás a perseguirle. Aunque esta vez, el que aguantó unas cuantas vueltas detrás de él fue un sorprendente Toni Elías. Lo que tardaron tanto Rossi como Lorenzo en pasar al manresano ya hizo imposible cazar a Pedrosa, que se dedico a administrar su ventaja de más de dos segundos para lograr su segunda victoria del año. Detrás acabo Rossi, al que en las últimas vueltas Lorenzo intento poner nervioso aumentando el ritmo, pero que no consiguió inquietar al italiano.
Y hoy dejo para el final el 250cc. La última carrera de la historia de esta categoría, ya que el año que viene, será sustituida por Moto2. Y lo que parecía que iba a ser una carrera de lo mas cómoda para el japonés Aoyama, se complico muchísimo en el momento en que se pasó de frenada a final de recta y estuvo a punto, no solo de tirar a Barberá, sino de irse al suelo y acabar con la ilusión de proclamarse campeón. Entre tanto, Simoncelli iba a lo suyo, unas pasadas justitas, justitas al japonés para ver si le ponía nervioso, y a liderar la carrera. Pero el golpe de efecto final no fue la salida de pista de Aoyama, sino la caída de Marco cuando lideraba la prueba. Esto hizo que el italiano también perdiera el subcampeonato, ya que la victoria final de Héctor Barberá le aupó al español a la segunda plaza del mundial. Detrás de él llego Bautista, que intentó por todos los medios dedicarle una victoria a su equipo en su última carrera con ellos. Al final, triplete en victorias en Valencia, y seis podios en total. Una autentica pasada para el último gran premio de la temporada.










Si en los años 70, esta película reflejaba la situación en la que los españoles emigraban a países como Alemania con la esperanza de mejorar, el fin de semana pasado nuestros pilotos hicieron en este país, el mejor resultado de la historia de nuestro motociclismo. Siete podios de nueve posibles, con un impresionante resultado en 125cc. Las cinco primeras posiciones fueron para los nuestros y lastima de la caída de Marc Márquez, que podía haber logrado seis de seis. Solo se consiguió esta victoria, la del octavo de litro, pero destacamos en todas. En 250cc, con un asfalto húmedo y todos los pilotos con slicks, Alex Debón nos demostró que sigue siendo un gran piloto, y que quizás con una moto un poco mejor hubiera podido con Simoncelli, y ojito con Bautista, que aunque le costó coger confianza en esta delicada situación, un par de vueltas mas y no sé yo si “su amigo” el pelocho hubiera ganado la carrera. Pero la carrera más emocionante fue el MotoGp. Esta vez pudimos disfrutar por fin de una carrera con los cuatro magníficos luchando por la victoria. Pedrosa hizo una salida de las que ya no nos impresionan, Stoner aguantó hasta en primera posición varias vueltas, pero el más listo volvió a ser Valentino. Luchó con todos, y cuando solo se quedaron Lorenzo y él para luchar por la victoria, no dejó ni un hueco libre para que el mallorquín le sorprendiera. Y eso que después también nos enteramos de que había pintado su neumático extra-duro trasero para que pensaran que era el duro (ahora Bridgestone les pone una marca blanca en el interior del perfil para diferenciar el más blando de los dos compuestos disponibles). ¿Trampa? ¿Astucia? Sea lo que sea, creo que alguno picó, pero nadie pudo con el italiano. Y ya van 101…
